Ficha de Katherina Violeta.

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Ficha de Katherina Violeta.

Mensaje por Invitado el Lun Ago 01, 2011 5:41 am

Datos Generales

»Nombre: Katherina Violeta Strackford.

»Alías: Debido a la realidad de su pasado, pocas personas la llaman Katherina, pues en pocas confía como para decirle aquel nombre. Por lo que simplemente gusta de que la llamen Violeta, nunca haciendo referencia a nada más a menos que sea estrictamente necesario, o al menos que sepa que eso hará que su familia sufra.

»Sexo: Mujer.

»Edad: Unos diecisiete años, aunque no se podría conocer a ciencia cierta pues es de mala educación preguntarle a las mujeres su edad.

»Raza: Humana.

»Cargo: Novata

»Facultades
» Animal Compañero. (2 punto de creación). Las aventuras, o la suerte te ha otorgado a un fiel animal como compañero, y cierta afinidad a él. [Efecto: Puedes tener un animal como compañero. Lograrás entenderle y comunicarte con él, aunque con un idioma sencillo. En el caso de que fuese abatido, pronto obtendrías uno nuevo.]

»Profesión: Navegante.
» Buena Orientación (Por dos). Tu personaje nunca se desoriena, siempre viajando hacia su destino.
» Meteorólogo. Habilidad que brinda poder de predecir el clima, pudiéndolo emplear a su antojo cuando es necesario.
» Tesoro. Los personajes con esta cualidad consiguen el doble de Berries.

»Akuma No Mi
»Debilidades


Sobre Katherina

»Descripción Física
Respetando, ante todo, su edad, su cuerpo quedó perfectamente desarrollado, sin tener nada en especial que destacar notablemente sobre todo lo normal. Podría decirse, que todo lo que rodea a Katherina en ese aspecto es algo vulgar, quitando, en demasía su pelo y sus ojos. Quizás, se debería comenzar aludiendo a su altura pues bien, Katherina no es alta, pero tampoco es baja. Posee una altura que ronda el uno setenta de alto, aunque debido a su edad, es posible que no crezca mucho más de eso. Por otro lado, se cabe mencionar que es esbelta: alta y delgada, pues difícilmente la joven alcanza los cincuenta kilogramos, lo que la hace algo más ligera de lo normal, pero siempre respetando los límites de la salud. Dentro de eso, vulgar todo, cabe destacar que posee unas piernas largas, de lo que está bastante orgullosa, teniendo un torso algo reducido, aunque con los atributos necesarios para ser destacable. Posee unas delicadas manos, que únicamente salen cuando entre ellas se puede albergar algo delicado, como una carta de navegación, un mapa o un libro, pero por otro lado, posee un instinto un tanto rudo que hace que esas delicadas manos, sujetas por finas muñecas sirvan para hacer que algunos adversarios tiemblen. Sin más, posee algunas cicatrices repartidas entre las piernas, nada de consideración, quitando por supuesto la cicatriz que su padre, en un arranque de ira le realizo en su gesto. Es una línea horizontal, que está cruzada por algunas más verticales, producto de los puntos que se la dieron en aquella zona. Otra marca que cabría mencionar es un tatuaje, que gravado con buena caligrafía bajo el cuello, ostenta la palabra “Libertad”, seguida, en paralelo, más abajo, por la palabra “Justicia”.

Por otro lado, cabría mencionar lo que antes se mencionó aludiendo a que sobresalía sobre todo lo demás. Posee unos delicados rasgos, gracias a la nobleza de la sangre de su madre, que aún corre por sus venas a pesar de que ella renunció a los derechos que se le dieron por naturaleza, lo que le da una rojez poco natural a sus labios, haciendo el efecto de la pintura roja sobre ellos. Su tez es extremadamente pálida, por mucho tiempo que pase en alta mar, pues el viento con arena y salitre nunca pareció afectar en demasía a este órgano. Una fina nariz, en correcta simetría con el resto de rasgos de su rostro, así como ojos en forma de almendra, cuyo color para muchos puede resultar algo desconcertante. Sus ojos, en principio poseen dos tonalidades. La primera de ellas es una tonalidad gris, la cual hace que todos los colores que a su alrededor estén se vean reflejados en sus orbes, mientras el otro color es el violeta, de ahí su segundo nombre, Katherina Violeta, que le da un toque exótico a su extraño gesto. Por otro lado, posee un envidiable pelo blanco, largo en extremo hasta el final de la espalda, liso, pero no lacio, pues debido a sus travesías por el mar, y a por lo que este aporta (salitre, humedad...), las puntas se rizan levemente hacia dentro, dando un gracioso efecto a este. No queda más que destacar, de esta forma de sus cualidades físicas, pero si queda algo por destacar, y en verdad es la ropa que más suele utilizar. De querer escoger cualquier otra, sería mencionada con todo detalle en el rol.

Bien, una vez impresa la imagen de la joven, se pasará a mencionar su ropa más habitual, como quedó dicho anteriormente. Es una ropa cargada de simbolismo, quizás, para que dado el momento en el que pueda encontrar a alguien de su familia, pudiera reconocerla al instante, con el fin de decepcionarlos debido a su propio escarmiento. Para empezar, se han de mencionar las cómodas botas de tacón, blanco, que suben anudadas hasta la rodilla (algo por debajo), y que a pesar de todo lo que pueda parecer, son los suficientemente cómodas para que Katherina les de todo su aprecio. Debido al material de estas, no son tan fáciles de manchar como parecen, y lo cierto, es que esto se acentúa al mencionar que ella gusta de cuidar su aspecto. Por otro lado, suele llevar unos cortos pantalones negros, los cuales, así como una camisa blanca. Para más normalidad, el complemento a añadir de la chorrera del cuello se la pone pocas veces, en cambio, un medallón con una piedra de color rojo sangre siempre cuelga por encima de aquella camisa cuyos primeros botones se encuentran abiertos. Una chaqueta, sobre esta camisa blanca de traje, con botones de Marinero, así como sin ninguna otra insignia. Posee un color azul, así como el de los botones se rige entre un color dorado y cobrizo. En una de las muñecas lleva una pequeña pulsera, de plata, recuerdo de su infancia, pues incluso las cosas malas, con el tiempo se han de considerar buenas. En esa misma pulsera, enganchado se encuentra un pequeño cordón de plata, con otro extremo que normalmente permanece enganchado también a la fina pulsera, pero que tiene el destino de atar a su animal de compañía. Su águila.



»Descripción Mental
A pesar de todos los inconvenientes sufridos por esta joven, su descripción psicológica sería muy similar a su descripción física: vulgar. Todo queda siempre alrededor de las cosas vividas, de las experiencias y de los hábitos pues, más basados en estos últimos, se puede distinguir el carácter de las personas y casi se podría asumir que se podría conocer mejor solo observándola pues Katherina, aunque no lo parezca es una joven de costumbres. Siempre, bajo una carcasa se escondió un refinado sentido de la decisión, así como unos soberbios modales y una educación que se podía tratar de intachable pero, nada de ello la ayudaría a sobrevivir a lo que se iba a enfrentar. Quizás, en el único momento en el que realmente no supo que hacer, como reaccionar fue en el momento en el que su padre la atacó, que hizo que todos los esquemas de su mente se movieran, y que desde entonces se enfrentara a la vida tal y como no había hecho con su padre pero... Eso quedó en el interior. Su rápida manera de aprender cualquier cosa que se propusiera la dio la oportunidad de sobrevivir en un mundo de piratas, cosa que como se pudo ver, no desaprovechó en momento alguno, haciendo de esa forma que pudiera seguir sus días siendo tan “ella misma”, como cualquier otro hombre. Gracias a sus artimañas, se las había arreglado para no sufrir el acoso de ningún hombre, y naturalmente quedaba descartado el que ella se acercara a uno queriendo pues, desde luego, para que ella hiciera algo de tal calibre primeramente el joven debía de sorprenderla de varias maneras distintas pero... No era eso, al menos no del todo.

Su rápido aprender en todas las cosas que se le inculcan, aspirando a ser de las mejores en lo que hace, la llevó a ser algo competitiva, y a desbancar en muchos casos a todos los que a su alrededor se pusieran pero... ¿Qué sería un pirata sin nadie que le rodeara?. Quedaba inscrito en la misma frase... Nada, nadie sería. Su facilidad para sonreír y para ser amable la llevó a hacer buenas migas con la mayoría de la gente que tenía a su alrededor y, el hecho de no tratar con gente con unos educados modales no hizo que ella perdiera los suyos. Increíblemente, y por tanto, se podría decir que se trata de una joven agradable, refinada, educada y sonriente, que sabe decir que no, pero que también sabe asentir y cumplir. No gusta, por ende, de las injusticias al menos cometidas a su alrededor, a menos, que se trate de algún acto hacia los Marines pues a ellos le guarda mucho rencor por todas las injusticias que sus catorce años vieron. Sin duda alguna, se podría considerar que la joven no puede durar segundo alguno en un barco pirata con una tripulación... “típica”. No se podría desmentir, desde luego, pero ella sabe cuando y como retirarse sin causar disturbio alguno pero... ¿Qué ocurriría si debajo de toda esa amabilidad se encontrara alguien tan rudo como el más hombre entre los piratas? ¿Tan descarado como ellos? ¿Tan vulgar, quizás se podría añadir?. Cualquiera no creería que esa joven, sonriente pudiera llegar a servirse del sarcasmo o simplemente dar un grito cuando sea necesario pero, se han de creer estas escritas palabras cuando se lean, por el simple hecho de que es muy capaz de ello. Gusta del orden y de la limpieza, pero desde luego, nunca ha estado dispuesta a limpiar cualquier cosa que ensuciaban los demás por el simple hecho de ser mujer pues, para ella, ser mujer no significa ser sinónimo de criada. Es imposible, entonces, tratar como a una mujer normal a esta joven pero... Se crió entre hombres, ella podría asegurar que nunca había tenido “padre y madre”, sino que había tenido una serie de “padres” que la instruyeron y la inculcaron todas las cosas por la vida que se puede tener.

Su necesidad de libertad también es patente. Cumple las órdenes, con rapidez y eficacia si está en sus manos pero, desde luego, no gusta de cumplirlas todas. Normalmente es capaz de contradecir, sea el puesto que sea, a cualquiera que se ponga por delante dando una estúpida orden, al menos que sea divertida o en cualquier otro caso, totalmente necesaria. Pocos lo sabe, realmente muy pocos, pero su necesidad de libertad llegó a tanto, que lleva gravada esa misma palabra en su cuello. Esto hace que finalmente su carácter se pueda definir como algo más rebelde, pero siempre marcado por la infinita educación que tuvo en su infancia, y que seguirá teniendo presente a menos que las circunstancias sean las contrarias en caso de necesitarlo.


Sobre El Águila

»Descripción Física
No es, ni mucho menos un ave común. Se trata de un águila, algo más pequeña de lo normal, pues no supera los cincuenta o sesenta centímetros de altura, lo que la hace más ligera que las demás, y por ello más rápida. Su forma está totalmente definida, y no se puede acertar a saber cual es su edad exacta, pues aparenta ser un híbrido más que un águila de una raza completamente pura. Sus características podrían definirse como básicas, pues en el más estricto sentido de la palabra es un águila de una forma algo común. Poseé unas atléticas líneas, y tiene un pelaje común, quizás algo más oscuro de lo normal, así como las plumas más cercanas a las patas son blancas. Por otro lado, merece la pena destacar su fuerte pico, de un color áureo que le hace especial. Sus garras son afiladas, pero nunca ha llegado a provocar rasguño alguno en su joven dueño, pues cuando se apoya en ella, lo hace en algún lugar que posea ropa. Lleva una anilla en la pata, con filigranas, lo que indica que se la dejó poner sin reparo alguno.


»Descripción Mental
La joven Katherina cree en la reencarnación, y con ello, cree que este joven macho, bonito ejemplar de águila, fue su maestro. Y quizás no se equivocó. Gusta de volar en mar abierto, sin perder nunca de vista el buque donde baje ella, y suele gustar de posarse en el palo mayor o incluso en el timón, lo que provoca un aviso en la joven, que representa un peligro como la detección de una embarcación cercana que no sepa reconocer. Así mismo, también es capaz de detectar las inclemencias climáticas con antelación, las que no puede revelar, pero avisa de las tormentas más fuertes posándose sobre las velas menores. El lenguaje de este ave no es reducido, ni mucho menos, pero su inteligencia para la navegación va mucho más allá de lo que pueda parecer. Suele quedarse siempre muy cerca de la joven, a la cual suele regañar, con pios e incluso con sus propias garras en su hombro. No soporta las tormentas, en las cuales y antes de ellas, suele llevarle un pequeño capuchón a Katherina la cual se lo coloca sobre la cabeza y la pone a reguardo. Por último, posee el nombre de Horus, al que solo responde si es llamado por Katherina.

Para Finalizar...

»Meta
¿Quién asintió en el mundo exaltando el hecho de que los seres humanos, o quizás también se deban incluir a los demás seres únicamente poseen una meta?. Simplemente, cabría mencionar que este hecho es completamente falso pues, no hay ninguna persona, sea de la raza que sea, que sueñe únicamente con una cosa. La codicia y la avaricia han sido premisas del Ser Humano desde que la razón comenzó a exaltarse pero... ¿Qué sería de este concepto “Meta”, si únicamente se tuviera uno?. Quizás únicamente cabría mencionar uno, es cierto, pero en caso de Katherina, se expresarán algunos más, pues estos darán la razón a las acciones que pueda llegar a acometerse a continuación. Bajo la premisa de su cariño por el animal que posee, Katherina aspira a encontrar el adecuando momento, para tratar de soltar a este ave, dejándolo en libertad en el paraje adecuado pero, a pesar de su insistencia por ello, que la llevó a intentarlo varias veces, este hecho nunca ha podido ser realizado, pues ese ave posee una hermosa conexión con ella, que le hace volver todas las veces que ella intenta soltarlo pero... Quizás únicamente sea un sueño, una meta, que no se pueda llegar a cumplir pero, si no se tuvieran este tipo de sueños, de metas, no se podría llegar a tener una rebosante curiosidad, acentuada por una incesante esperanza.

Por otro lado, y algo más normal, ella busca el ideal de justicia en una persona. Simplemente espera toparse con la persona más justa que se haya atrevido a pisar la tierra pues, después de todo, la justicia de por sí es injusta, está hecha para mantener más altos los estándares que, tan solo a unos pocos les interesa. Y por otro lado... ¿Quién no sueña con ser famoso? ¿Conocido por cada uno de los mares?. Quizás otros tengan una diferente motivación pero, en el momento en el que el nombre de ella surque los océanos y traspase todas las barreras ser verá como finalizado y cumplido. Su motivación para ello es darle entender a lo que queda de su familia que no está muerta, y que no es marine, como todos ellos querían. Querría escarmentarlos también de esa forma, pues ella es la única que, a pesar de que no fue ella la que dictó su propio futuro, si es la que se siguió desarrollando a pesar de él pero... ¿Cómo se puede cumplir un futuro de sobrenombre sin una tripulación adecuada?. Querría entrar en la más famosa de las bandas, para ser capaz de albergar esta meta y, ayudar así a todo compañero que tenga a cumplir la suya propia, pues a pesar de todo su conciencia la premiaría por ello.


»Historia
La justicia es aquel estadío al que se somete una cultura, un gobierno, y que establece el bienestar para todos sus miembros pero, a pesar de que todos los gobernantes aludan a la justicia como su respaldo... ¿Dónde se encuentra esta exactamente?. La falta de justicia es la que ha provocado que los ricos aumenten sus riquezas, mientras que los pobres a penas tengan algo de pan para llevar a su mesa pero... ¿Qué conocimientos de justicia podía tener una joven, de apenas unos años, que había sido sometida a una educación demasiado estricta?. Quizás ella misma hubiera podido reprobar sus conocimientos, y dar por sentado muchas de las cosas que se arremolinaban en sus cercanías, pero... ¿Por qué era necesario el dejar de ser infantil?. Vivir con toda clase de lujos no estaba al alcance de demasiada gente, quizás realmente de unos pocos y más, cuando aquellos lujos habían sido sacados de barcos piratas, que los propios Marines habían saqueado pues... ¿Cuál era el límite donde la justicia y la injusticia se encontraban?. Ella podría haberlo previsto, pero no pudo mirar aprobatoriamente todo lo que la rodeaba cuando se enteró de donde venía. Y solo tenía cinco años. Con cinco años, un institutriz la había había enseñado a distinguir, a mano alzada, lo que estaba bien y lo que esta mal y, tal era su vocabulario, que podía expresarse con una innata corrección. Sin embargo, quién haría caso a la pequeña hija albina de uno de los Capitanes de Marina, Jefe de uno de los cuarteles más ricos de todo West Blue y no tomaría sus palabras por locura. Quizás, es que nadie realmente había visto la tortura y la depresión. No había podido observar la sangre y la carne, las vísceras y los huesos. Quizás es que vivían en aquella utopía que daba el dinero, pero ella, con cinco años, sabía distinguirla. Y no la gustaba. Había visto cual era el normal ajusticiamiento para aquellos piratas reincidentes que se osaban a enfrentarse a su padre, y había observado cual era los métodos más comunes para desenmascarar tesoros o barcos, siempre con una meta en particular.

Sus ojos grises y violetas ya habían visto demasiadas cosas, su cerebro, su razón, ya podía distinguir con pasmosa rapidez todas las cosas que deseaba... Había observado como su madre extraía joyas directamente de una bodega de un barco pirata, mientras era desmantelado, y como los Marines de su padre llevaban del camarote de un Capitán pirata un espejo enorme, que luego aparecería en el recibidor de su casa y así, cientos de cosas de esas maneras. Aterrada, había sucumbido en algunas ocasiones a cerrar su mente en sus estudios, pero eso ocurrió los siguientes años, cuando ella comenzó a negarse a acudir con sus padres cuando apresaban un barco, o cuando se negó a navegar, con tan solo once años bajo las órdenes de su padre. Su instrucción no fue demasiado amplia, pues aquel civil que la instruyó acabó muerto por “causas desconocidas” en un callejón, a lo que supuso ella que él también había visto demasiado y para colmo la había enseñado a distinguirlo. Pero aquel hombre la enseñó aquella cosa que más dominaba, la cartografía... La había convertido en una de las mejores navegantes, con tan solo diez años, de todas las islas venideras a la suya propia. Sus cálculos siempre eran tan aproximados que solían asombrar hasta al más viejo tripulante de las naves de su padre, así como algunos de ellos la habían ayudado a sostener un timón que se alzaba prominente dos veces como ella, mientras utilizaba un pie para pararlo. Había navegado por muchos de los mares, claro, no por todos, pero había hecho largas y cortas travesías. Sabía como pasar por una barrera de coral así como por una marisma con un casco bajo o cargado sin quedarse varados, o sabía como hacer que todas las rutas parecieran más cortas y más simples. Algunos le dijeron que tenía un don para ello. Fue entonces cuando su educación se detuvo, su maestro murió, al menos de forma visible, pues ella no creía en la muerte total del alma de la persona. Creía en la reencarnación de estas... Y por ello, no pudo separar su vista de un águila que había pasado a las órdenes de un pirata y que voló hasta su hombro, clavándose fuerte sus garras, pero sin picarla. Aquella extraña reacción le recordó a la forma que tenía aquel profesor de regañarla, la solía tomar por aquel hombro, y apretarla hasta que sus labios se rompían con un gran gesto de dolor. Aquellos gritos habían estado presentes siempre en su educación, por lo que, por primera vez, le rogó a su padre que la dejara quedarse con aquel bello animal.

Poseía unas amarillas garras, y un pelaje algo más oscuro de lo normal. Se solía apoyar en el hombro de la joven, pues si se posaba sobre su brazo había peligro de que cayera debido al peso. No solía llevar caperuza, exceptuando las noches en las bodegas de carga, en las que la joven se pasaba todo el rato acariciando al animal para calmarlo. Nadie más podía acercarse a él. Al final, y por un mero elemento decorativo, hizo que una arandela fuera puesta en su pata, con un pequeño eslabón, donde ella ataba una fina cadena de plata, teniendo el otro extremo en una fina pulsera del mismo metal que ella llevaba puesta. Si el ave estirara, aquella pulsera se partiría. Desde que la encontró, su vida cambió. Su padre paró su enseñanza y la quiso ayudar a aprender una serie de técnicas de defensa personal, pero descubrió que ella poseía un pequeño talento para la espada... No era tan notable como el de la navegación, desde luego, pero aquello le serviría para defenderse de forma notable cuando lo necesitara por lo que, desde aquel momento y a la edad de trece años, con más embarcaciones que un novato marine, un sable colgaba de su cintura. Descastado y bien afilado, hecho a medida, y con una retorcida empuñadura que dejaba denotar el nivel económico de su padre. Ella se reveló semanas después de poseerlo. Su padre había obtenido una serie de informes de algunos otros capitanes de las islas cercanas, indicándole que a la lejanía y a rápida vela se alejaba un gran cargamento de oro, y que él contaba con los mejore navegantes para poderle cortar aquella ruta de escape. Ella aceptó, a sabiendas de que sufriría la ira de su padre en gran estado. Justo, cuando los tenían delante, con el ancla recogiéndose y con previsión de salir varios minutos después, ella encalló el mejor velero de su padre en un banco de arena. La sacudida hizo que ella se golpeara la cabeza contra el timón, excusa perfecta para aludir a la inconsciencia de su acto, pero su padre no la creyó. El primer golpe se sucedió con la mano abierta, con rabia, con dolor, su hija la había hecho perder uno de los mejores botines que quizás nunca habían logrado, un importante pirata, la dijeron, pero aquello no acabó allí. La tripulación en seguida acudió a ver que es lo que había ocurrido, observando desde la cubierta mayor. El mejor luchador de aquel capitán lo detuvo, sujetándolo fuertemente mientras su espada cortaba el aire en dirección a su hija. Cortó su mejilla izquierda, con un profundo corte, a la vez que hacía que de esta brotara una gran cantidad de sangre. Hubo un gran motín, su padre murió acribillado por sus propios hombres, mientras ella permanecía apoyada en el timón, observando cada uno de los movimientos que se estaban dando.

Agraciadamente, a ella no la tocaron de ninguna forma posible, se había ganado un respeto entre los hombres por su amabilidad y su infantil encanto, al punto de invitarla a seguir aquel barco pirata, pero no como Marines, sino como civiles que escapaban de un antiguo destino. Finalmente, tocaron a ser piratas, cuando la justicia les llamó por haber salido de su escondrijo. La joven, ya con dieciséis años y un carácter notablemente fuerte, debido a que se había criado entre aquellos hombres, viviendo una feliz vida, mucho más de la que había vivido con sus padres, decidió que seguiría el camino de la piratería, que quería llegar a tener una meta destacable, a sabiendas de que aquello le podía costar la vida, pero estaba dispuesta a arriesgarse. Aquellos hombres la habían proporcionado el resto de la educación que habían considerado necesaria, tratándola en muchos casos como su propia hija, incluso mejor. El mejor espadachín la enseñó verdaderas técnicas de defensa, pero nunca de ataque, mientras que un hábil luchado la enseñó a como zafarse de hombres borrachos o con malas intenciones, así como le enseño un par de movimientos que le ayudarían también a defenderse de aquellos que no pertenecieran a ninguno de los dos grupos. Quizás, de lo que nada aprendió fue de medicina, sabía que el agua salada era buena para las heridas, pues siempre solían curarse antes cuando el agua salada las tocaba, pero desde luego, aquello no era su punto más fuerte... El artillero ni siquiera la miró, como el arqueólogo, en todos aquellos años que pasó con ellos, pero el que verdaderamente la trató como su hija fue el navegante. Descubrió en ella el talento que antes había descubierto su hermano, que había sido relevado de la marina únicamente para enseñarla a ella y... Acabar muerto. La dio sus mejores cartas de navegación, que ella quiso mantener a salvo en estratégicos lugares, precintadas, para que pudieran sufrir deformaciones ante la presencia del agua o la humedad, y, cuando cumplió un año más, partió de aquellos puertos. Quiso encontrarse verdaderamente con un destino propio, y muchos piensan que quizás lo consiguió.


Última edición por Violet el Lun Ago 01, 2011 5:58 am, editado 1 vez

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Re: Ficha de Katherina Violeta.

Mensaje por Invitado el Lun Ago 01, 2011 5:54 am

Sólo una cosita. Respecto a las armas, debes comprarlas en la tienda y rolear su obtención. Si se diese el caso de que el arma que quieres no está disponible, sólo tienes que solicitarla en el tema correspondiente y se añadirá.

Así que, quita el apartado de armas.

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Re: Ficha de Katherina Violeta.

Mensaje por Invitado el Lun Ago 01, 2011 5:58 am

Apartado de "Armas" quitado.

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Re: Ficha de Katherina Violeta.

Mensaje por Invitado el Lun Ago 01, 2011 5:59 am

Aceptada.

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Re: Ficha de Katherina Violeta.

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