Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

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Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 19, 2011 1:17 pm

Habían pasado ya dos semana, doce días desde que llegué a Logue Town, una ciudad un tanto peculiar, la ciudad que era visitada por millones de piratas a lo largo del año, y que al parecer en estos momentos estaba en temporada alta, la calle estaba repleta de piratas, que por otra parte no intentaban ocultar lo que eran, algo que a mi parecer era muy loable pero estúpido, yo no me arriesgaría a que la marina se diese cuenta e intentaran atraparme, o que algún sádico caza recompensas fuera detrás de mi, cosa menos probable ya que no tenía recompensa, bueno, pero aún así no me atrevía a proclamar a gritos que era una pirata como parecían estar haciendo todos aquellos, y no era por que no me sintiera orgullosa de serlo, sino por que no quería problema, eso era lo que menos me convenía en estos momentos. Mi boca se abría casi inconscientemente al recorrer con la vista los numerosos monumentos de aquella bella ciudad. Aún no podía creer que en mis dieciocho años de existencia jamás había estado aquí.

Caminaba lentamente por una de las enormes calles de la ciudad, poblada de gente, lo hubiese pasado muy mal si no fuese por que estaba sumergida en mis pensamientos. Nadie parecía reparar en mi presencia, algo que agradecí. Vestía comúnmente, con una camisa azul algunos dibujos divertidos, y unos pantalones cortos ajustados que facilitaban el movimiento. Tras unos minutos caminando, note como chocaba con alguien, instintivamente retrocedí unos pasos al tiempo que decía. – Perdone, ha sido mi culpa. – me disculpe con una sonrisa amable.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 19, 2011 4:26 pm

Caminaba. Como otros tantos días, y al igual que sus compañeros Reclutas, el joven Marine había sido seleccionado para montar guardia por las calles. Era una tarea aburrida y de lo más costosa, pero el Espadachín se lo tomaba como parte de su entrenamiento; si quería ser un buen Marine y ascender tendría que acostumbrarse a patrullar. También aprovechaba todo lo que podía para respirar el aire puro impregnado por la brisa marina. Siendo un alto cargo estaría más tiempo en un despacho firmando papeleo que en el campo de batalla…si es que algún día entraba en uno. Había luchado muchas veces, pero solo en entrenamientos. Nada importante. Al menos aquellos entrenamientos lo habían marcado como uno de los más avanzados de su promoción y, como excepción, se le había permitido vestir los ropajes que él decidiera siempre y cuando tuvieran temática militar y el símbolo de la Marina. Como siempre había optado por un uniforme típicamente policial de color negro con detalles blancos, entre los que se incluía el símbolo de la Marina inscrito en el pecho. Una formal gorra y sus gafas color café, al igual que su pelo, daban una seria imagen al Marine solamente acentuada por el palo ceniciento que emergía de entre sus labios y que podría confundirse con un cigarrillo. En realidad era una piruleta.

La tranquila caminata del Espadachín no prometía verse alterada. Se permitió el lujo de relajarse, alejando su diestra del mango de la katana que s ele había dado en el Cuartel. Como raso sin dinero no tenía acceso a grandes armas…una vez ascendiera podría hacer lo que le viniera en gana. Esperaba que tal momento no tardase en llegar. Y aquellas ensoñaciones le valieron su primer disgusto de la mañana. Había tropezado sin quererlo con uno de los tantos peatones y este no tardó en pedir disculpas. Antes de hablar observó con atención al sujeto que se trataba de nada más y nada menos que una mujer, y una muy mona. La bella fémina se alzaba ante el Espadachín con unos curiosos ropajes decorados de forma un tanto infantil, una larga melena azulada recogida en enormes coletas y, por último, unos profundos orbes azulados. Se sonrojó por la vergüenza.


- No se disculpe, iba en mi mundo y ni la he visto.- Se excusó el Marine antes de hacer una formal reverencia.- Soy Oneiros F. Balmung, Recluta del Cuartel…si es nueva en la ciudad permítame ayudarla en lo necesario para disculparme por los problemas que le haya causado.- Acto seguido sacó un dulce, otra piruleta de fresa para ser exactos, de su chaqueta.- ¿Quiere uno?

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 19, 2011 5:43 pm

Como era costumbre en la joven peliazul, no pudo evitar apartarse de un gracioso salto, para mirarle llena de curiosidad. Lo primero que vio fue su azulado pelo, era un tono quizás más brillante que el de la joven. Casi instantáneamente, se llevo las mano a una de las coletas, y lo miro con una mueca de disgusto, por su mente pasaron muchas descabelladas ideas sobre la razón por la cual aquel chico tenía el pelo tan brillante. Pero repentinamente, como solía hacer, sus pensamiento dejaron de lado aquel asunto cuando sus ojos se toparon con los del joven, eran de un color azul, un azul tan puro que se podría asemeja con el mismísimo hielo. Por un segundo quedo paralizada, atrapada entre aquellos zafiros, que impedían que pudiera huir. La peliazul no se movió, aún que sus instintos la gritaban que lo hiciera, aún que raramente hacía lo que se esperaba además su sentido del peligro era completamente nulo.

De pronto el joven uniformado hablo, no eran palabras frías y distantes, sino todo lo contrario fueron amables y gentiles. Sonrió ante su primera repuesta, pero aquel símbolo de felicidad duro bastante poco al escuchar su segundo comentario, retrocedió inconscientemente unos pasos, entonces reparo en el uniforme que el joven peliazul llevaba y se maldijo por haber sido tan descuidada, por su cabeza fueron apareciendo las imágenes precipitadas de su detención por aquel joven que acababa de conocer, pero aquel sentimiento de amenazada desapareció cuando ante sus azulados ojos apareció un dulce, una piruleta, y en ese instante descubrió que nadie podía ser malvado si era capad de ofrecer dulces a un desconocido, su mente infantil impedía que viese lo malo de la gente a simple vista. Sin pensarlo dos veces, la joven se lanzo hacia la piruleta con una amplía sonrisa alegre, cogiéndola sin permiso y metiéndosela en la boca, saboreando la. Una vez con su premio en la boca, empezó a caminar alegremente en dirección contraría a la que el joven marine. Cuando estaba de espaldas al joven, la peliazul, se giro hacia él, y divertida comento. - ¿Vienes? Necesito un guía. - y sin esperar una respuesta siguió caminando contenta.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 20, 2011 11:23 am

La afable y tranquilizadora sonrisa que portaba el Marine, la cual portaba siempre que podía, se desvaneció momentáneamente al ver como la joven retrocedía nada más escuchar su nombre y profesión. Agachó la mirada y bajó ligeramente la gorra que portaba a la par que una triste sonrisa se dibujaba en sus labios. Muchas personas temían más a los Marines que a los Piratas. A pesar de que estos últimos, en su mayoría, eran la encarnación del caos y la destrucción las acciones de los Marines no pasaban en vano. Matanzas y guerras eran parte del peso que cargaba la Justicia y que todo Marine, desde un Recluta a un Almirante, portaba a sus espaldas. Por eso no le sorprendió la reacción de la joven, tampoco se lo tomó a mal…simplemente dolía ver como uno de los Civiles a los que se jura proteger huía al saber que se pertenecía al bando que tanto se temía en silencio. Por suerte la piruleta recuperó la sonrisa de la fémina que no tardó ni un momento en llevarse el dulce a la boca, recuperar la sonrisa y el ánimo. El Recluta sonrió con sinceridad mientras seguía a la mujer.

- Ya va, ya va…- Contestó el Marine a las prisas y ansias mostradas por la desconocida. La rutina parecía tocar a su fin y era algo que lo alegraba.

No tardó en alcanzar a la joven para caminar junto a ella. Mantenía aún la gorra sobre su pelo color café que, aunque corto, le molestaba en los ojos por el flequillo. Con la gorra se ahorraba problemas y además podía permitirse el lujo de quitarse las gafas para mostrar con claridad sus orbes verdosos y profundos que no desviaban la vista del frente. La mano siniestra posada estaba ahora en el mango de la katana, de forma cómoda y accesible…aunque esperaba no necesitarla. La piruleta se deshacía poco a poco en su boca y, a modo de distracción, el Marine movía el blanquecino palo de un lado a otro de su boca. Detuvo aquel entretenido movimiento al hablar, sin dejar de caminar.


- Como bien debes saber te encuentras en Logue Town, es la ciudad más grande de todos los Blue y el primer paso hacia la gloria. Es apodada la ciudad del Alfa y el Omega debido a que fue aquí donde nació y murió el legendario Rey de los Piratas, Gold Roger.- Explicó el Marine.- El Cuartel de la Marina que hay en esta isla es el mayor que puedes encontrar en todos los Blue debido al gran número de Piratas que pasan por la ciudad en dirección al Grand Line debido a que es la zona más cercana a la Red Line. Los puntos más importantes de la ciudad son la calle principal, en la que nos encontramos, el patíbulo donde fue ejecutado el Legendario Gold Roger y el Cuartel de la Marina…¿deseas saber algo en especial de alguno de estos lugares o prefieres que nos centremos únicamente en la calle principal?- Preguntó de la forma más amable que pudo el Marine.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 20, 2011 2:07 pm

Que decir, todos los problemas se habían desvanecido para la joven Poesy por una simple pirtuleta, por muy insensato que sonase. Ahora caminaba al lado de un marine seguramente más fuerte que ella pero su única preocupación era si tendría más dulces. Sostenía con las dos manos el palo blanco mientras lamía el dulce por las dos caras. Su vista no se centraba en el frente y la multitud de gente que venía en dirección contraria, ahora solo tenía ojos para lo que tenía entre las manos.

Mentiría si dijera que la joven peliazul se había enterado de todo lo que marine le estaba contando, ella solo oía un ruido de fondo. Disparatada, y despistada, así era ella. En un momento determinado el uniformado caballero se la quedo mirando esperando una respuesta, y fue entonces cuando ella se entero de que la habían preguntado algo. Dubitativa, y nerviosa, improviso lo primero que le vino a la mente. - Emm.. Claro.. Sí me parece bien. - le miro entrecerrando un poco los ojos rezando porque no se hubiese enterado de que había estado demasiado absorta con su dulce toda su explicación habiéndose olvidado de escucharle. Tenía pocas posibilidades de que fuera la respuesta correcta, y más aún si teníamos en cuenta que una extraña mala suerte la acompañaba en todo momento, algo que estaba demostrado científicamente y a lo que ella ya estaba acostumbrada. Al final se rindió dejando caer las manos y la cabeza. - Lo siento no te estaba escuchando.. - dijo totalmente arrepentida si querer mirarle a los ojos, esperando que su nuevo acompañante no se lo tomase a mal, además pensó que cuando este se diera cuenta de que no le escuchaba le quitaría la pirtuleta como castigo, así que de forma infantil atrajo para si la mano con el dulce como si lo protegiese, aún que sabía que si el joven lo reclamaba se lo tendría que dar por más que no quisiese.

De lo que no era consciente la joven pirata era que aún ella no se había presentado un punto a su favor, ya que si en algún momento esta se hacia famosa el marine podría reconocerla por primera vez sus descuidos servían de algo.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 20, 2011 4:35 pm

Paciente y en silencio esperó el Marine cualquier respuesta de la mujer, ya fuera una afirmativa a seguir con la guía, alguna duda, o instarle a que guardara silencio por pesado. Ella había pedido un guía y él hacía lo que podía…después de todo era un Recluta, poco sabía de zonas populares en la ciudad. Sus mayores fiestas consistían en coger algo de alcohol y brindar con los compañeros de cuarto…su vida social era sumamente triste. Mas fue peor la dolorosa revelación de saber que la joven no había prestado atención alguna a sus palabras…definitivamente sus relaciones con la sociedad, más aún con las mujeres, parecían destinadas al fracaso. Suspiró pesadamente antes de soltar una larga y sonora carcajada que captó la atención de varios transeúntes, estos desviaban su mirada para observar la escena compuesta por el Marine y la joven. Nada del otro mundo.

- Empiezo a comprender por qué soy Marine y no guía turístico…no tendría mucho éxito, desde luego.- Comentó alegremente el Marine posando la diestra sobre la cabeza de la joven para despeinarla en un acto de lo más paternal.- Supongo que terminaría antes preguntándote directamente lo que deseas saber y, si se me permite, querría ser conocedor de los motivos que la han llevado hasta la ciudad.- Sana curiosidad la del Marine que solo deseaba romper un poco el hielo. Si hablar de la ciudad no servía tendrían que pasar a lo personal. La cuestión era librarse de la patrulla.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 20, 2011 5:09 pm

Ya se imaginaba sin dulce, y sin guía, pero su reacción fue inesperada para ella, ¿se estaba riendo?, sí, al principio pensaba que sería una reacción inversa y después de desahogarse se iría, pero al mirarle detenidamente Poesy no pudo evitar reírse con él, le encantaba la alegría. Estaba encantada que no se hubiese enfadado con ella por no haberle atendido adecuadamente y se prometió a si misma que la próxima vez que hablara estaría atenta a todo lo que dijese, seguramente se olvidaría de esa promesa si encontraba algo más internaste a su alrededor.

Sintió como la mano del joven marine la despeinaba, cualquier chica normal se hubiese quejado e incluso enfurecido por aquel acto, pero Poesy simplemente siguió lamiendo su dulce alegremente. - Sabes, no te veo como uno marines malos.. - comento sin malicia alguna, al tiempo que sonreía divertida, no tenía buenos recuerdos de ellos ya que siempre intentaban atraparla sin siquiera decir nada. Aquel marine parecía más un hermano mayor que un agente que se encargaba de que los demás respetasen las leyes impuestas, y a decir verdad para ella era imposible imaginarle matando piratas.

- Ohh.. ¿motivos? - comento pensativa, abriendo ligeramente los ojos, con sinceridad ningún motivo en concreto le había llevado a aquella ciudad. Poesy viajaba de isla en isla simplemente por el placer de sentirse libre odiaba atarse a nada, y la joven pirata cogía cariño con facilidad y sabía que si permanecía mucho tiempo en un lugar cuando esta se fuese lo añoraría, y odiaba cualquier sentimiento infeliz que pudiese perturbar su incansable felicidad. - Supongo que llegue aquí por casualidad, no sabía que estaba en esta isla hasta que desembarque en el puerto. - contesto mirándole con una amplía sonrisa. - ¿Y tú?, ¿que haces aquí? - pregunto curiosa de pronto había surgido un intereses por él joven marine, quizás estuviese patrullando o persiguiendo a un pirata famoso, a lo mejor podría contarle alguna historia interesante que hubiese tenido. Los ojos de Poesy se iluminaron con fascinación.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 21, 2011 10:57 am

No pudo evitar aumentar su sonrisa al escuchar la dulce risa de la joven quien la acompañó en su atronadora carcajada, remarcando aún más lo afable de la escena. La verdad es que cosas así, momentos de amenidad total, eran lo que más le gustaban al Marine de su trabajo…y se daban muy poco a menudo. Era gracioso, casi irónico, que aquellos encargados de mantener la Justicia en el mundo supieran tan poco de aquellos que protegían. Las palabras de la joven lo confirmaron. Marines malos. Así llamaban a los partidarios de la Justicia Absoluta, los cuales por desgracia abundaban demasiado. El propio Recluta valoraba a tales individuos como monstruos indignos de hacer cumplir la Justicia…y aún así eran ellos los que ocupaban los más altos cargos de la Marina. Resultaba vergonzoso. Procuró cambiar de tema por completo, atendiendo a las palabras de la joven quien, emocionada, parecía buscar aluna emocionante historia de boca del Marine. Estaba en un lío.

- Ehm…motivos para estar aquí…- Vale, ¿ahora qué? Si le decía que era un simple Recluta cutre de esos que cualquiera se encuentra por la calle y que su única misión era dar vueltas sin parar estaba claro que la joven no se sorprendería y la conversación llegaría a su fin…tocaría improvisar, improvisar mucho.- Pues…en realidad no soy un Recluta…ehm…soy un agente especial de la Marina en una misión de alto secreto y muy importante, pero por ser tú te lo voy a contar.

Tomando a la joven del hombro la llevó a una zona algo menos transitada de la calle…ya que pensaba hacer el ridículo prefería que solo la mujer actuara de público. Desde luego era una idea descabellada y estúpida, absurda hasta decir basta. Pero por una vez que un civil se comportaba de forma amable con él no pensaba echar a perder tal oportunidad. Entre eso y seguir patrullando prefería parecer un idiota…aunque si la mujer lo creía seguro que sería visto como un héroe.


- Estoy persiguiendo al legendario pirata…Barbamoco.- Toma originalidad.- Es un terrible y poderoso bucanero de gran barriga, pata de palo, garfio y parche, envestido en una enorme chaqueta que viaja por el mundo causando grandes maldades con sus terribles hombres. Su mayor rasgo es la larga nariz de la que cuelgan unos enormes mocos que le caen por la barba, de ahí el nombre.- Comentó de forma exagerada el Marine a la par que gesticulaba.- Es tal su poder que viajó en busca del One Piece, el legendario tesoro de Gold Roger…pero en realidad lo que buscaba era un tesoro aún mayor el…el One Paper, si, el One Paper.- Ni un crío se lo creía.- El One Paper es un gran tesoro compuesto de toneladas de papel higiénico y aspirinas contra el catarro…y ahora gracias a él está arruinando a todas las farmacias y médicos del mundo contagiando a la gente con sus temibles moscos para luego venderles a un precio excesivo la medicación…¡¿No es terrible?!- Lo terrible era la pedazo de cacho de trola que acababa de soltar por esa boca suya.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 21, 2011 1:32 pm

No caminaban demasiado de prisa no tenían porque, era una charla amena con un marine, cualquier otro pirata hubiese salido corriendo al oír que era uno de los tantos agentes encargados de hacer cumplir la ley. Lo peor de todo no era que no tuviese la mínima intención de huir, no, lo peor era que la joven Poesy deseaba saber más de él y su increíble historia.

Sus ojos se abrieron llenos de incredulidad y no pudo evitar soltar una exclamación llevándose una mano a la boca al escuchar que no era ni más ni menos que un agente especial. Hasta ese momento Poesy creía que solo existían en los libros, saber que eran reales había despertado en ella una gran ilusión. Enseguida entendió que la cogiera del hombro amablemente arrastrándola hacia un lado de la calle, claro como podía decir aquellas cosas con tanta gente al rededor, podrían descubrirlo y eso era lo que menos quería Poesy en esos momentos. Sabía, por lo que había leído que los agentes especiales estaban de incógnito no podían exponerse a ser descubiertos, era un privilegió que él la hubiese escogido a ella para contarle aquellas cosas de extraordinario secreto.

Embobada oía atentamente todo lo que decía sin dejar escapar nada de lo que decía. Barbamoco, un pirata legendario, aquellas palabras bastaron para que del entusiasmo diese un salto, aún no podía creerse la suerte que había tenido de coincidir con aquel asombroso caballero. Y contra más entusiasmo ponía en su narración más ilusionada se sentía Poesy. ¡Como podía ser posible un tesoro mayor que el One Piece!, ¡El One Paper!, jamás había oído hablar de él, pero claro como era alto secreto era normal que no supiese nada de aquello. La admiración creía por momentos todo aquello era tan surrealista que ni Poesy hubiese podido imaginárselo en sus mejores sueños. Mientras hablaba su boca se fue abriendo poco a poco a medida que su asombro aumentaba.

Afirmo efusivamente ente aquel acto tan atroz, ¡como podía permitirse algo así!. - ¡Claro, claro! - exclamo entusiasmada. Pero ahora nuevas preguntas recorrían su mente, no podía permitir que él solo se enfrentara al temible pirata podría salir herido e incluso matarlo, no lo permitiría. - ¡Te acompañare! - soltó de pronto, no dejaría que su respuesta fuese negativa. - No puedo dejar que tu solo te enfrentes a ese malvado pirata, yo te ayudare. - continuo al tiempo que lo cogía del brazo y comenzaba a caminar, estaba tan contentan por fin algo de diversión, además podría conocer aún pirata legendario e incluso quizás llegaría a atraparlo.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 22, 2011 2:04 pm

Todo marchaba bien, muy per que muy bien. Perfecto. La inocente joven había escuchado completamente la historia y, para sorpresa del propio Recluta, se la había creído. Tal hecho dejaba claras dos posibilidades; la primera era que el Marine podía ser que mintiera muy pero que muy bien…cosa harto dudosa. La segunda, y seguramente muy posible, es que la joven fuera la persona más crédula que había encontrado el Recluta en toda su vida. Y eso era una ventaja que tendría que aprovechar lo mejor posible. Y es que tendría que hacerlo pues, lejos de achantarse ante la peligrosidad del inexistente Pirata, la fémina se mostró dispuesta a acompañarlo. Eso significaba un fuerte golpe a la endeble y poco creíble historia de Barbamoco. ¿Y ahora qué? Credulidad, credulidad…tendría que aprovecharse de ella…otra vez.

- ¡No! ¡No puedes venir!- Se adelantó a decir el Marine.- Es sumamente peligroso y…y…ehm…tienen un rehén.- Originalidad, originalidad.- Mi hermano Takawahiraiseru…Barbamoco lo tiene atrapado y amenaza con hacerle explotar a base de curry picante.- Vale, estaba jodido.

Quizá la mujer se lo creía…si se había creído lo de Barbamoco lo de Takawanoseque también funcionaría, tenía que funcionar. O eso o estaría toda la tarde desvariando con la joven sobre gente inexistente, Piratas resfriados y gente de nombre impronunciable con amenazas de morir explotando a base de ser rellenado de curry…¿qué vendría ahora? ¿Una rata con su propio circo? Desde luego era lo poco que faltaba…necesitaba escapar. Necesitaba escapar rápido y pensar aún más rápido. Al menos si lo de Marine no funcionaba podría meterse a escritor…un libro vendería seguro.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 22, 2011 4:58 pm

La joven pirata no daba crédito a lo que estaba escuchando, el infame pirata Barbabamoco, como se había atrevido a tal acto tan atroz. Secuestrar al hermano de un marine, aquello sobrepasaba la maldad con creces. Pero las cosas no quedarían así, personas como Barbamoco no debían existir en este mundo, y lo pirata peliazul haría algo al respecto, estaba cien por cien segura de ello lo solucionaría. Pero algo no cuadraba del todo en lo que acababa de decir el joven uniformado, ¿curry picante?, sabía por experiencia propia que si tomabas demasiado lo más que podía hacerte era que al día siguiente no pudieses ni hablar. La joven le miro extrañado, era una escusa pésima y ella cazaba las mentiras al vuelo no se la escapaba una, por al alguna razón él no quería que la acompañase. De pronto lo descubrió y dando una respingo sonrió divertida por la situación. - Ya lo entiendo, ahora comprendo por que no quieres que te acompañe. - era absurda la razón, ilógica pensaba ella, nadie podría explotar por curry picante eso lo sabía hasta un niño pequeño pero más incoherente era la preocupación innecesaria del marine. - No tienes que preocuparte por mi. Se defenderme e incluso cuidare de ti si tienes miedo - respondió con autoridad, con toda la confianza que podía representar que por desgracia era más bien poca. No le ocurriría nada en su presencia ningún daño conseguiría herirle, se prometía a si misma. No tenía por que sentirse mal, existía muchos tipos de gente en este mundo y aún que el fuese algo cobarde sabía que en el fondo era una gran persona y le prestaría su apoyo en lo que necesitase.

La situación era algo cómica, una pirata preocupada por un marine que seguramente sería más fuerte que ella, a cualquiera a quien se lo contase no se lo creería, pensaría que eran solo rumores o un chiste, pero quizás al decir el nombre de la joven Poesy todo el mundo empezaría creerlo. Con valentía le miro intentando infundirle la mayor confianza que pudiese. - Tu tranquilo Bal.. - solo se había quedado con esa parte de su enorme nombre. - ..conmigo nada te pasará. - le dijo cogiéndole las manos, podría incluso ir sin él si tenía tanto miedo de enfrentarse al malvado pirata Barbamoco no se lo echaría en cara, ahora solo necesitaba saber donde podía encontrarlo y todo estaba solucionado.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 22, 2011 5:42 pm

Un atisbo de la luz de la lógica se abrió paso entre la oscura absurdez. Parecía que se iba a librar de la joven. Le caía bien, era muy agradable, muy maja y guapa, ¿qué más se podía pedir? Pero la historia empezaba a írsele de las manos al Espadachín y no podría seguir mucho más con aquella farsa. Cuanto antes se separaran antes estarían mejor los dos. Él de patrulla, ella buscando a Barbamoco. Pero no, no hubo suerte…hoy no era el día del Recluta. La esperanza se desvaneció tan pronto como había hecho acto de presencia. Resultaba gracioso, por no decir muy triste, que la chorrada de Barbamoco hubiera sido creíble pero no lo de su hermano, ¿qué había fallado? Es más, ¿qué había funcionado antes? Las lágrimas escurrieron por los ojos del Recluta que, presa de la desesperación, no pudo hacer otra cosa que golpearse la cabeza contra la pared del callejón. Debía pensar, y debía pensar rápido…veinte golpes más tarde, sin lágrimas, una gran sonrisa y un hilo de sangre recorriendo su rostro, el Marine habló.

- Has pasado…esto era una prueba para comprobar tu valor.- A la mierda con todo.- Estoy aterrad por tu seguridad y la del mundo entero…es una misión muy importante. El problema es que Barbamoco tiene una alergia extraña a las mujeres…y si una se le acerca el poder de su catarro se multiplica por cien y puede hacer volar islas a estornudos…es por eso que no puedes venir, pero confía en mí.- Y alargando el brazo derecho señaló hacia el cielo en una cutre postura de héroe típico.- ¡Yo salvaré el mundo de Barbamoco, tu valor me ha inspirado!

Si eso no colaba estaba condenado. Tendría que llevarse a la chica con ella, o a las malas librarse de la joven. No deseaba dejarla abandonada en las calles de una ciudad desconocida, tampoco era cuestión de llevársela en una misión inexistente para combatir con un pirata imaginario. Poco más tenía de plan…aunque otra opción rondaba ya por la cabeza del Recluta…un plan infalible, tanto como los que ya habían fallado. No pudo evitar deprimirse un poco. Pero solo un poco.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 22, 2011 6:12 pm

Lo comprendía, cada uno de los golpes contra la pared, su frustración su tristeza, era compresible que estuviese actuando de ese modo, ¿quien no lo haría?, teniendo un hermano retenido contra su voluntad y tu no tener la suficiente valentía para enfrentarte a su enemigo. Las lagrimas recorrían los mofletes del reclusa su melancolía y su amargura, la dolían en el alma no podía evitar sentirse reflejado en aquel marine. Ahora más que nunca haría lo que estuviese en su mano para ayudarle.

De pronto el animo de Bal cambio radicalmente. ¿Era eso una sonrisa?, sí definitivamente, quizás se hubiese vuelto loco a causa del sufrimiento. Sorprendida Poesy abrió los ojos de par en par. Casi se inundaron sus parados al escuchar aquel discurso, por fin las palabras de Poesy habían servido para algo, ahora existían un hombre mejor en este mundo y todo gracias a ella. Barbamoco sería vencido por aquel joven lo sabía. A partir de hoy un hombre nuevo había nacido, una nueva persona que dedicaría su vida a acabar con el mal costase lo que costase, que no se amedrentaría nunca más, el mundo sería un lugar más seguro.

Lo entendía, tenía que hacer todo él solo no podía ayudarle necesitaba hacerlo si mismo. Preocupada sonrió con amargura. - Claro que sí Bal. Es tu deber, yo confió en ti. - si necesitaba su ayuda solo tenía que pedirla y ella acudiría al rescate, pero seguramente solo sería un estorbo en aquella misión además al fin y al cabo ella no era una agente especial como Bal, en esos momentos le hubiese gustado ser un marine, pero pronto reaccionaba, sabía por que había elegido esta vida y jamás la cambiaría, era su destino.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 23, 2011 4:43 pm

Por primera vez en mucho tiempo, y quizá su vida, Balmung comenzó a creer en los Dioses. O en algo parecido con el suficiente poder como para dotar de una mínima lógica a la absurda conversación que había tenido con la inocente joven durante ya varios minutos. Existía la posibilidad de que tan curiosa chica fuera producto de su desbordante imaginación, o de la contusión que tenía en la cabeza por darse contra un pared, ¿le quitarían los daños de la casa de su sueldo? Si era así sería un timo, un gran timo, ¿la joven lo indemnizaría por causarle tal trauma? Seguramente no, no sabía ni su nombre, como para pedirle dinero. Suficiente había tenido con Barbamoco como para ser moroso de una inocente mujer. No, por hoy se podría haber acabado. Es más, tendría que cobrar horas extra. Y nada de eso importó cuando la joven, comprensiva, dejó por fin marchar al Recluta, quien no despreciaría tal oportunidad. Tomando valientemente de las manos a la mujer, habló.

- No te preocupes, salvaré el mundo de Barbamoco y, la próxima vez que nos encontremos, te relataré mis aventuras vividas durante la odisea que estoy a punto de vivir. ¡Hasta entonces!- Se despidió amablemente el Marine junto a una reverencia.

Más de veinte años de servicio, de trabajo, de aventuras…y era la primera vez que alcanzaba tal velocidad corriendo. Podría batir un nuevo récord, sería sencillo, muy sencillo. Pero no estaba como para perder tiempo, cuanto antes se alejara del lugar mejor. Tenía un tiempo límite para inventarse una aventura entera para poder sorprender a la joven cuando se reencontrara. ¿De dónde sacaría inspiración? Decidido, abandonando la escena se dirigió al mejor lugar para pensar. El retrete.

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Re: Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.. [Prologo]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 24, 2011 6:38 am

La despedida del marine, fue rapida y fugaz, apenas tuvo tiempo de despedirse de él. Pero se sentía contenta mientras veía la estela de humo que dejaba su acelerado paso al por toda la enorme calle. Le encantaba saber que había hecho algo bueno por alguien. Pero algo en sus palabras consiguió entristecerle, la próxima vez que se vienes dudaba mucho que volviesen a entablar una conversación, la siguiente vez él intentaría cazarla, y seguramente sin pedir explicaciones. Suspiro con amargura viendo alejarse a una persona amigable que en un futuro no muy lejano se convertiría en un enemigo. Solo esperaba que para entonces la marina no le hubiese corrompido como pasaba con casi todo el mundo. Pero no se iba a deprimir, estaba en una ciudad repleta de misterios y la quedaba mucho por ver y observar, desde luego no se iba a aburrir eso estaba claro. Su primera impresión sobre la ciudad estaba llena de alegría y diversión, seguramente habría mucha más.

Con paso lento pero decidió empezó a encaminarse hacia la ciudad de Loguetown. Muchas aventuras la estaban esperando y ella no se iba a perder ninguna. Tampoco olvidaría al celebre marine Bal. Cuidado mundo que Poesy a llegado.

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